El café no es el problema. El problema es cómo, cuándo y con qué lo preparas
La evidencia científica reciente muestra que el café no es perjudicial por sí mismo. Su impacto en la salud depende del momento del consumo, la cantidad y el método de preparación. Consumido de forma moderada, filtrado y principalmente por la mañana, el café puede ser compatible —e incluso beneficioso— para la salud cardiovascular y cerebral.